Frases que inspiran

"Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez"

Principio de Hanlon


sábado, 13 de agosto de 2011

Tertulia noctámbula

En una de esas tertulias noctámbulas surgió, como en tantas ocasiones, sin saber bien como; el tema del 23-F y sus inquietantes entresijos. Lo cierto es que había sobre la mesa otros asuntos más atractivos sobre los que conversar y que rápidamente monopolizaron la discusión pero, por lo que se dio a entender, rápidamente comprendí lo escaso y superficial del conocimiento sobre uno de los acontecimientos más trascendentes de nuestro pasado más inmediato y que condicionó profundamente el curso que tomaría la “balbuceante” democracia española.

Tanto me decepcionó la falta de comprensión histórica sobre un hecho tan señalado, que no me queda más remedio que compartir con todo el que quiera verlo el siguiente vídeo. A ver si así, para variar, la gente usa “internet” para aprender algo de interés.



Conferencia del coronel Diego Camacho y del historiador Jesús Palacios

sábado, 6 de agosto de 2011

Apocalipsis pospuesto

Como no podía ser de otra manera, el anunciado apocalipsis finalmente no aconteció. Finalmente, los chanchullos de última hora en Washington dieron resultado. Algunos lo juzgarán como una auténtica chapuza lo consensuado. Incluso a ciertos personajes puede parecerles un mal chiste.


La deuda americana no se frena, el oro tampoco

Primero votaron los representantes. Después fue ratificado por el Senado. Finalmente quedó aprobado el acuerdo que, como es inherente a toda componenda de última hora, en el mejor de los casos tendrá beneficios a corto, más caos a largo plazo.

Tras sancionar el acuerdo, Obama lo celebró proclamando que habrá anticonceptivos gratis para todas. Por si acaso, ya anda tramando una disimulada subida de impuestos.Como si los impuestos no fueran ya  suficientemente elevados. Será verdad que Obama coincide con nuestro ZP en algo más que su fecha de cumpleaños, y es que ambos tienen una propensión irrefrenable al despilfarro.




Quizá tenga razón, la intransigencia partidista no debe superar ciertos límites.

Sin embargo, la lucha partidista no cesa. Algunos “extremistas” han llegado a calificar de traición haber apoyado el plan ratificado por las cámaras legislativas americanas. Una de las opositoras a la componenda ha llegado a ser tachada de “terrorista”. Otro opositor más sensato, Ron Paul, reclama algo tan simple como congelar el presupuesto. Y, no menos importante, abominar parte de la deuda.




Mientras tanto, EE.UU. se precipita hacia una nueva recesión. La caída en el consumo así lo atestigua. Asimismo, su industria tampoco pasa por sus mejores momentos. A pesar de ello, los guardianes de la solvencia de la deuda (con excepciones) aseguran que el riesgo de impago por parte del gobierno federal americano es “extremadamente bajo”. Quizá sea más bien porque, de momento, Ben “helicopter” Bernanke se abstiene de continuar con sus artimañas monetarias.

Desde luego, todo este arduo esfuerzo no parará el contador de la deuda. Tampoco las claves del apaño presagian nada esperanzador. Sobre todo si nos enteramos que uno de los beneficiarios del trato, es el PENTÁGONO. Pareciera que el “scheriff” del mundo no ha asumido todavía los costes de su política exterior.

A pesar de las mentiras malintencionadas que ha rodeado todo el proceso, el debate sobre el techo de la deuda americana ha sido particularmente revelador. Una cosa debería resultarnos obvia, elevar nuestra capacidad de endeudamiento no hace más que potenciar nuestra propensión al gasto. El auténtico problema que aqueja a la superpotencia americana no es una puntual falta de liquidez, es su propia solvencia (económica y moral) como nación, como acertadamente señala Peter Schiff. Bien es cierto, nos resalta Paul Craig Roberts, que la obstinación republicana bien pudiera haberse manifestado antes para evitar los dispendios de Bush II. Esa reticencia para endeudarse unos escasos 2 trillones de dólares adicionales resulta más sangrante tras haberse concedido créditos por la Reserva Federal por valor de 16 TRILLONES a bancos de todo el mundo. Al fin y al cabo, solucionar el problema no supondría un sacrificio insuperable. Equilibrar el presupuesto sólo exigiría volver al nivel de gasto de 2004.


La deuda americana es cuantificable. Pero menuda desproporción. No olvidemos que la deuda pública oficial es sólo una parte de la REAL. Buena parte de los acreedores de EE.UU. habitan lejos de sus fronteras, desde jeques petroleros al Partido Comunista Chino.

Llama la atención que este tipo de debates se dé sólo en EE.UU. Allí, el control del presupuesto es facultad del poder legislativo. Así ha sido desde los albores del parlamentarismo, cuando las cortes se constituyeron como contrapoder frente al déspota de turno para refrenar sus afanes confiscatorios. Hoy en día, en el Reino de España y el resto de países europeos, el poder ejecutivo (déspota ilustrado en el mejor de los casos) puede saltarse sus propios topes presupuestarios resultando anecdótico cualquier control que los parlamentos nacionales puedan llegar a ejercer.

¿Tendremos que esperar a una nueva mayoría republicana en ambas cámaras
para que la Deuda USA se controle?

Como consecuencia del apaño acordado, esta histórica excepcionalidad americana puede desaparecer también. Ello se debe a que se ha pergeñado un aberrante comisión pomposamente llamada “super congreso”. Se ha encendido una nueva alarma y algunos reiteran sus advertencias. Ello constituye la gota que ha colmó el vaso y los constitucionalistas se han indignado frente a la traición de la mayoría republicana.

Pero todo esto da igual. En Washington D.C. se vive mejor que nunca y poco importan los pronósticos pesimistas por muy reputados que sean quienes las profieren. Ni tan siquiera se inquietan cuando el líder de la antigua potencia enemiga tacha a la economía americana de “parásito”. Y menos todavía cuando sus acreedores comunistas ponen en duda la credibilidad del dólar.

Puede que allí puedan seguir permitiéndose ese politiqueo “barato”, pero a este lado del atlántico se hunde la bolsa. La prima de riesgo se dispara y nuestro endeudamiento exterior pisa el acelerador. Y eso que este trepidante mes de agosto no ha hecho más que comenzar.

El peligro que acecha, la HIPERINFLACIÓN.



viernes, 5 de agosto de 2011

Botín contesta por carta

En una entrada anterior recogía la noticia de intervención de un “indignado accionista” que, atribuyéndose la paternidad putativa de todos los jóvenes del 15-M, llevaba a la junta del Banco Santander sus reclamaciones.

Semanas después, cuando el ciudadano común empieza a dirigirse a los “indignados” con malos modos y las cargas policiales se recrudecen (eso sí, la culpa es siempre de “extranjeros”), Emilio Botín, contagiándose de las consignas del movimiento (alarde publicitario mal visto por la competencia), ha respondido por carta a la interpelación ya citada. Aquí les dejo la misiva. Juzguen ustedes mismos. Yo, la verdad, dudo que si realmente el texto manuscrito es del propio Botín, fuera consciente del destinatario mientras despachaba su correspondencia con unas decenas de  protocolarios encabezamientos y despedidas.

España está enladrillada

¿ PLUS ULTRA ?
¿Habrá prosperidad más allá de la "burbuja inmobiliaria"?

¿Quién la desenladrillará? Lo primero es una evidencia, lo segundo, una pregunta de difícil respuesta. Deberíamos conformarnos, de momento, en comprender cómo hemos llegado a esto antes de aventurarnos a resolver el problema. Uno de los que ha dado un paso adelante y ha puesto en negro sobre blanco su análisis y perspectiva sobre el sector es Borja Mateo. Les invito escuchar alguna de sus entrevistas y ojear algunas de sus aportaciones documentales.




Uno de los más interesantes datos que aporta es el referente al declive demográfico de España. Según afirma el susodicho, la generación de nacidos entre 1985 y 2000, incluyendo tanto nacionales como extranjeros, es un 35% menos populosa que la que vino al mundo en los 15 años previos. A ese “suicidio demográfico” que lleva años gestándose en España se le suma ahora el “exilio económico” de millares de jóvenes en busca de un futuro que este país no parece poder proporcionarles.

Desde luego que no es el primero en advertir de la relevancia de la demografía en el precio de las propiedades inmobiliarias. Una institución tan señalada como poco conocida, el Banco de Pagos Internacionles, ya lo había expuesto en un informe. Esa institución está ahora dirigida por Jaime Caruana, el que fuera gobernador del Banco de España cuando se gestó la “burbuja inmobiliaria”. Algunos defensores de esa nefasta institución se empeñan en señalar sus tempranas advertencias sobre la catástrofe que se estaba gestando aunque un repaso a la hemeroteca desmiente su presunta clarividencia.


A veces los tópicos son más apropiados de lo que nos gustaría.

Bien cierto es que podemos seguir con nuestra atávica costumbre de regodearnos en el pasado y dejar que otros decidan nuestro futuro o bien podemos tomar el toro por los cuernos, dejarnos de mentiras, afrontar la realidad y procurar rectificar los errores cometidos. Al fin y al cabo, “los mercados” no nos atacan , sólo procuran huir de las trampas que les intentan poner los políticos. Hagamos nosotros lo mismo.

sábado, 30 de julio de 2011

Del 18-J al 20-N

En España, los cambios se precipitan. Por poner una fecha, la mecha se prendió el 18 de julio. Abrió fuego el CEO del decadente “imperio” Prisa. Escasos diez días después, ZP cede.


Comienza una “batalla” llena de incertidumbres. El desenlace, el próximo 20 de noviembre. El despliegue de medios para las “elecciones generalísimas” estaba ya siendo preparado por el aparato del partido. Poco habrá influido (o quizá no) el ultimátum de la “plutocracia patria” que, en un gesto de patriotismo (interesado), se desdice y niega su apoyo al que hasta hace poco alababan públicamente.

Algunos hablarán de adelanto electoral pero lo que realmente hemos sufrido es un empobrecedor retraso del inevitable cambio de gobierno. El descalabro sufrido durante el “desgobierno ZP” es más que evidente. Entre tanto, nuestros “tutores internacionales” nos siguen mandando recomendaciones (¿de obligado cumplimiento?). Por otro lado, mientras el empleo veraniego apenas cuestiona nuestra consideración como una de las potencias mundiales en “paro”, tras las vacaciones (de los políticos) se vislumbran “ajustes” relevantes. Y mucho me temo que lo que hasta entonces era tabú, dejará de serlo, por mucho que ahora lo niegue el que deberá acometer el temido “tijeretazo”. Y es que, prorrogar unos presupuestos erróneos no alterará la conclusión lógica, España se dirige a la quiebra.

En fin, no nos martiricemos más y guardemos un minuto de silencio para recordar a quien ha sido “factor facilitador” (diapositiva 10) de esa “crisis”, que según él, no existía

miércoles, 27 de julio de 2011

Maldita crisis

Maldita crisis. Lo cierto es que no lamenté cuando el ejecutivo, obligado por nuestros nuevos gobernantes, los tecnócratas del FMI y la Comisión Europea (instituciones ambas refractarias al concepto clásico de democracia); aplicó un tijeretazo al salario de los empleados públicos. Cuando ello aconteció, cierto es, no cobraba como ahora un sueldo de la administración pero, teniendo en cuenta que en algunos países de nuestro entorno, la formación médica especializada no sólo no es remunerada sino que es de pago, a día de hoy tampoco rechazo la medida. Igualmente, no consideré un “atentado contra el estado de bienestar” cuando ese mismo “gobierno títere”, cumpliendo las órdenes de sus nuevos amos, dictaminó que las pensiones públicas no se revalorizarían de acuerdo al incremento del IPC con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo que ello conlleva. Soy consciente desde hace bastante tiempo que ese “pilar del estado de bienestar” conocido como Seguridad Social, no es más que un gigantesco “esquema ponzi” que contribuirá al colapso definitivo de las Haciendas Públicas de las naciones de Occidente. Aun así, todavía no contemplo abandonar el país.

Sin embargo, sí lamentaré amargamente como la crisis y su repercusión en el mercado publicitario se ha llevado por delante una de esas honrosas excepciones que pervivían en la parrilla televisiva entre la mediocridad generalizada que ejemplifican tertulias barriobajeras, eventos deportivos “narcotizantes” y demás subproductos de la telebasura.

El fin de la emisión de la “Tertulia de los catedráticos” supone todo un mazazo que traduce la precaria situación financiera que vive LDTV y, en general, todos los canales minoritarios de la TDT que se han de contentar con las migajas de la tarta publicitaria que se reparten las grandes empresas del sector, que se encuentran además en proceso de consolidación (adquisición de la Cuatro por Telecinco y la más que previsible asunción por Antena3 de la ruinosa Sexta)

No deja de ser curioso como una iniciativa que pretendidamente debía fomentar la pluralidad en el sector televisivo acaba deviniendo en todo lo contrario. Será que la mentira es constitutiva al discurso político o tal vez porque éstos saben que se dirigen a una sociedad acrítica y desinformada. Si lo cierto es lo segundo, con más razón debe lamentarse la desaparición de un espacio tan enriquecedor intelectualmente. Por todo ello, disfruten del último programa emitido y esperemos que la dirección de la cadena sepa rescatar y dar cabida en su programación para la nueva temporada un formato equivalente.


jueves, 21 de julio de 2011

Inflación revolucionaria

Podría haber escrito esto el pasado 14 de julio, pero me pareció poco patriótico, desde el punto de vista de un español, conceder ese honor a nuestro particular “vecino del norte”. Lo cierto es que, entre obligaciones y entretenimientos, no me he puesto hasta hoy.

La República Francesa celebra sus fastos olvidando los fracasos monetarios
que jalonaron el fin del Antiguo Régimen y la construcción del nuevo.
Hoy día, vivimos expectantes del posible hundimiento de otra moneda fiduciaria, el EURO

Tampoco urgía realmente lo que quería comentar. Al fin y al cabo, los mitos que rodean al acto inaugural de la Revolución Francesa son de sobra conocidos. Sin embargo, no lo son tanto los descalabros monetarios que precedieron a la caída de la monarquía borbónica y el acontecido en pleno fragor revolucionario.Ambos casos representan ejemplos flagrantes de cómo una crisis económica es capaz de catalizar profundos cambios políticos. He aquí dos interesantes documentales al respecto.

La "burbuja del Mississippi" y el papel moneda de John Law


Los "asignados" revolucionarios y
 cómo su valor caía más veloz que la guillotina

Para más información sobre la inflación francesa en esta convulsa época, consulten este trabajo .