A pesar de sus buenos resultados en diferentes encuestas y su victoriasin paliativos en el cónclave que reunió a los simpatizantes más coherentes del conservadurismo americano, sigue imperando cierta consigna “no escrita” de que no se puede calificar como exitosa la precampaña del dos veces candidato a la presidencia, Ron Paul.
Pero, a pesar de ello, su campaña sigue en marcha. Todo lo contrario del hasta hace poco candidato del “stablishment” del GOP, Rick Perry, que anda buscado el momento más apropiado para hacer mutis.
Incluso, está haciendo frente a Herman Cain, otro de los candidatos ajenos a la corriente oficial del “aparato político” republicano. Especialmente acertado estuvo al reprocharle su pretensión de recolocar al frente de la Reserva Federal al nefasto Alan Grennspan.
Parodia del humorista americano Jon Stewart sobre la indisimulada estrategia de los "mass media" para IGNORAR a Ron Paul.
Tanto en la anterior campaña presidencial como en la actual, las tropas no dudan. Ron Paul es su candidato.
Sin embargo, uno de los aspectos más llamativos de su campaña es el desproporcionado apoyo financiero (a través de sus donativos particulares) que está recibiendo el congresista por parte de la tropa del Ejercito de los Estados Unidos de América.
En el contexto actual en el que, gracias a la actitud servil del gobierno español, Rota albergará uno de los elementos operativos del “escudo” de Obama, y esa económicamente deprimida región ya “se frota las manos” ante la llegada de los yanquis y sus DÓLARES, resultaría oportuno reseñar aquí cual es la política de Ron Paul sobre lasbases militares en el extranjero. Afortunadamente es bastante simple. El cierre de todas ellas y el retorno de las tropas a tierras americanas. Quizá ello explica el entusiasmo que despierta entre los soldados.
Me pareció que, en el anterior comentario, despaché el asunto del “escudo antimisiles” con demasiada brevedad. Puede que se trate de una obsesión irracional de los“neocon” de todos los lares o un mero proyecto de “estímulo económico”al más puro estilo de los keynesianos, pero bien merece algún apunte adicional.
Es probable que a nuestro presidente le parezca que este nuevo armamento “defensivo” no va contra nadie. Sin embargo, desde hace tiempo, ese antiguo enemigo de la “guerra fría”, la actual Federación Rusa de Putin, lleva alzando la voz contra lo que considera una amenaza.
A cuenta del reciente anuncio de la incorporación de Rota al “escudo del sur”, como era de esperar, las autoridades rusas han hecho públicas sus quejas, sumándose a las de ciertos españoles.
Este alarde militarista por parte de nuestra casta política (como se ha encargado de recalcar ZP, esta nueva cesión de soberanía cuenta con el beneplácito del principal partido de la oposición) coincide además en el tiempo con la pretensión de“desmilitarizar” el día de nuestra “Fiesta nacional”. No obstante, este país que, por primera vez en décadas, recibe menos inmigrantes que emigrantes lo abandonan, está para pocos festejos.
Entre tanto, mientraspaíses en quiebra compran armamento con dinero prestado de forma coactiva por los “solidarios europeos” a la industria americana, el Complejo Militar-Industrial yanqui sigue de enhorabuena.
El nuevo componente del escudo antimisiles, que según la prensa “progre” Obama había paralizado, reportará millones a un sector económico americano que desconoce el significado de la palabra “crisis”.
Lo cierto es que, como mucho, Obama replanteó el diseño de dicha infraestructura defensiva. Quizá tuvo algo que ver el hecho de que como subsecretario de defensa, Obama nombrase a un antiguo asalariado del sector armamentístico.
Ello no sólo contradecía el pretendido “cambio” que publicitaba la administración Obama cuando aseguraba que expulsaría a los cabilderos del gobierno. Se trata de un flagrante incumplimiento de dicho compromiso. Y quien lo dude, que compruebe a qué se dedica Raytheon, la empresa que tuvo en nómina al hasta hace nada subsecretario de defensa.
Desconozco si elrelevo se debe a que ya cumplió la misión que se le había encomendado al acceder al cargo o para evitar que el público sacara sus propias conclusiones sobre el grado de corrupción imperante en el Pentágono. Lo que sí está claro es que en Estados Unidos prefieren sustituir a un cargo público antes que pretender inanemente defender su “honestidad”.
Para empalmar con el anterior comentario, se me ocurrió que podría profundizar en el asunto del yerno de su Majestad, pero he de reconocer que el miedo a que me cierren la página o ser encausado por injuriar a la Corona al revelar ciertos secretos, determinó que declinara ahondar en ese tema.
Si tiene una buena opinión de nuestro "campechano" monarca, NO PULSE PLAY
Pensé a continuación que quizá sería interesante continuar resaltando la flagrante corrupción evidenciada en el trato de favor otorgado por Gallardón (próximo ministro de fomento, dios no lo quiera) a Florentino Pérez. Sin embargo, constatar que sus loas al contraejemplo del “fair play” reciben mayor atención mediática que su cuestionable actuación al frente de ACS, ávida porliquidar activos para hacer frente a su sobredimensionada deuda, me desalentó tanto que desisto y ni mentaré su última gran obra.
Así que, huyendo de noticias serias, caí por casualidad ante un ejemplo de censura en aras corrección política. Trataba de la casta, a la par que ñoña, intención de ocultar los encantos femeninos de cierta política canadiense. Casualmente, ese mismo día, algunos se hicieron eco del supuesto retoque fotográfico aparecido en ElPaís. Resultó ser una filfa, pues se trataba en realidad de una muy poco marcial pose de nuestra ministra de defensa.
Por supuesto, la tontería anterior me importa un bledo, pero, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (ahora que vivo aquí tiene más gracia decirlo), el mentar a la ministra del ramo me da pie a comentar ciertos hechos poco divulgados sobre el despilfarro cometido con la excusa de hacerse por nuestra “propia seguridad”.
Y es que, por si alguien no lo sabía, la práctica suspensión de pagos de las administraciones públicas ha llegado también al antaño conocido como ministerio de la guerra. No podemos seguir pagando el armamento que frívolamente hemos (los políticos en nuestro nombre) encargado. La factura es brutal, 26.000 millones de deuda. Se sospecha que incluso más. “No deberíamos haber adquirido sistemas [de armas] que no vamos a utilizar, para escenarios de confrontación que no existen y, lo que es más grave, con un dinero que no teníamos entonces ni tenemos ahora”, opina juiciosamente el actual secretario de defensa, Constantino Méndez. Que duda cabe que este gobierno también tiene su parte de culpa, pero en este caso el grueso del dispendio corresponde al gobierno Aznar, caballero de la “Real Orden de la Azores” y “modernizador” de los ejércitos de España. De todas maneras, lejos de acabar con la prodigalidad en el gasto “defensivo”, ZP, adalid de la “paz perpetua”, siguió la estrategia de dilapidar la recaudación tributaria comprando bombas, carros de combate y otros “juguetes” de vital importancia para la nación en su conjunto.
Analizando lanoticia, resulta interesante constatar como en nuestro país también impera el modelo, vigente en USA, el del Complejo Militar-Industrial. Este aberrante esquema consiste en que el gobierno se encarga de conceder créditos preferenciales a una industria para que fabrique los productos que posteriormente les comprará ese propio gobierno. O sea, les prestamos para que nos vendan el resultado de la inversión adelantada por nosotros mismos. Un negocio redondo, para la industria armamentística, claro.
Para mayor escarnio, si en algo se ha ahorrado en este capítulo presupuestario, ha sido para ningunear a aquellos ilusos soldados (mercenarios “de facto”) que creen defender a su patria luchando enguerras extranjeras. Pero tranquilos, quizá para evitar nuevos despidos, el próximo gobierno ya adelanta que podrá ser austero en otros ámbitos pero no escatimará un euro en la “defensa de la nación”.
Y aquí debería terminar la exposición pero, casualidades de la vida, una nueva noticia se cruza en mi camino. Ese líder “pacifista” que, inmerecidamente, tenemos por presidente, ha cedido parte de nuestro territorio soberano para servir a la defensa de una potencia extranjera. Lo hace, como no, por su positivo “impacto socioeconómico” (resáltese que ya confunde millones con millares) y lo hace sin reparar en las “exigencias” de nuestros pretendidos aliados.
ZP, viaje de ida y vuelta. De la retirada de Iraq a la claudicación de Rota
Ante este denodado esfuerzo por complacer a nuestros “socios” militares,puntuales “espinitas” judiciales bien merecen quedar en un discreto segundo plano.
En esta España nuestra, la corrupción campa por los predios y, como esa ancestral ardilla de épocas pasadas, es capaz de cruzar de esquina a esquina el territorio nacionalrecorriendotransversalmente todas las administraciones públicas y sus representantes políticos.
Casos de corrupción en trámite judicial que pueblan la geografía española
Esta España es también la que se paraliza con cada partido de la selección nacional y que tiene en el fútbol su particular “opio” para anestesiar al pueblo y hacerle olvidar los apremiantes problemas que le aquejan. Deporte de masas que, por otra parte, no es ajeno a la crisis y lleva tiempo sufriendo el riesgo cierto de entrar en quiebra.
Fútbol y corrupción están íntimamente interconectados. Pero, como en todo, existen grados y si hablamos de corrupción con mayúsculas en este mundillo, tenemos que poner sobre la mesa un nombre propio.Florentino Pérez.
Aunque el proyecto ya estaba delineado desde hace meses, los trámites en la villa de Madrid son tediosos. Pero el que la sigue la consigue y alguien con tan buenos contactos logra siempre el visto buenode la administración. la aprobación por parte de los socios del club fue un mero trámite. Finalmente, como buen constructor, podrá erigir su obra, aquella por la que será recordado. El último gran pelotazo en una España en ruinas.
Los corruptos son los dueños del “deporte rey” pero la corrupción abarca más allá de éste. La mismísima familia Real corre el riesgo ser salpicada a cuenta de corruptelas deportivas . Y es que, desde Baleares a Valencia se estrecha el cerco que sobre Urdangarín.
La "mierda corrupta" que ensucia el país merece un monumento
Puede parecer deprimente pero no es para tanto. Nuestros “vecinos del norte”, sin publicitarse tanto, también pecan de vez en cuando. Pero como son más refinados, en Francia lo que se estila son turbias tramas de corrupción internacional, tráfico de armas y asesinato. Sin duda alguna, interesante historia que merecerá un nuevo y más extenso comentario.
Pobres ricos. Tanto esfuerzo para no llamar la atención, para que sus fortunas, edificadas tras una vida de laborioso éxito, no despertasen la malsana envidia del público; y ahora los demagogos de turno se alzan y cargan, al menos de cara a la galería, contra los “ricos”.
Pobres ricos. Empresarios triunfadores, artistas célebres, intelectuales de reconocido prestigio… Todos ellos deben estar pasando noches difíciles imaginando lo que les tiene preparado el politiquillo hambriento de votos de la plebe.
Pobres ricos. Nadie comprende que, como todo el mundo, ellos también sufren los efectos de la crisis. O acaso alguien cree que sus valores bursátiles no menguan y sus propiedades inmuebles no se devalúan.
Pobres ricos. Tan cohibidos están que apenas se atreven a disentir y sus presuntos portavoces aceptan sumisos los sacrificios que los poderosos les imponen. Porque poderosos son los políticos, cuyos exiguos patrimonios apenas se verán dañados por la reintroducción delatávico impuesto. Poderosos e inconscientes, ya que son capaces de obstaculizar la apremiante necesidad de ahorropara rebajar en cifras ridículas nuestro inquietante déficit.
Una encuesta telefónica de ZP motivó la suspensión del impuesto de patrimonio.
Un deseo de Rubalcaba fue suficiente para su reactivación.
Aunque dicen haberlo corregido para que no atente contra la “clase media” y que recaiga sólo y exclusivamente sobre los auténticamente “ricos”, lo mejor es que cada cual haga sus cuentas. De todas maneras, si pretendieran limitarse a los más “ricos entre los ricos” (en España tampoco abundan) apenas lograrían confiscar más de lo que recaudan anualmente con las multas de tráfico. Es lo que tiene pretender acabar con la gallina de los huevos de oro.
Por mucho que el gobierno pregone que a todo español le gustaría pagar el impuesto (más bien lo que les gustaría es disfrutar del patrimonio que grava el mismo), los bienhechores bancos muestran a los perseguidos “ricos” el camino para ponerse a salvo. La experiencia nos demuestra que ante amenazas, tienden a guarecerse en territorios menos hostiles. Por lo tanto, no es extraño que algunas regiones de España se ofrezcan como refugios seguros ante lo que el gobierno central sólo sabe responder con amenazas.
Pobres ricos. Mientras ellos y el esperpéntico debate en torno al impuesto de patrimonio centran la atención del populacho, escapan fuera del escrutinio público los chanchullos perpetrados por el Banco de España para sanear las cajas, para lo que, por otra parte, sí se pide educadamente ayuda a los “ricos”.
Entretanto, las taifas españolas siguen jugando a la diplomacia mientras ya no tienen para abonar sus deudas y mucho menos para hacer frente al pago de los fármacos que dispensan los hospitales que tienen a su cargo.
Todavía no están suficientemente indignados, pues prepárense para la traca final. Dejen de clamar histéricamente contra los llamados“paraísos fiscales”, pequeñas y pacíficas naciones que no han agredido a nadie. En cambio, céntrense en que, cuando nuestros políticos quieren, pueden hacer que el mundo entero sea un “lugar maravilloso”. Merced a curiosas “figuras jurídicas” y complicadas argucias legales la, hasta hace poco, mayor empresa del mundo, disfruta en España de condiciones inmejorables. Su sucesora en la cumbre, paga donde le conviene por sus ingresos de aquí. Y finalmente, evidenciando una vez más que el informático es el sector que mejores cerebros tiene en nómina, Google prácticamente NO paga impuestos. Merece la pena recordar que su eslogan corporativo resulta ser: “don’t be evil”.
Mientras Google nos ayuda a movernos en la "telaraña virtual",
sus contables tejen con destreza una no menos compleja "telaraña societaria" para eludir al fisco.
Puede que haya alguien al que le parezca una aberración pero no debiera olvidar que la pretensión de NO PAGAR IMPUESTOS es parte integral de la idiosincrasia americana desde uno de sus más conocidos actos fundacionales.
Mientras ese eterno “estado embrionario” que es Palestina ultima la reclamación de un asiento en la asamblea general de la ONU, el gobierno insurrecto libio ya ha logrado usurpar el suyo. Paralelamente se hace cargo de los poderes y propiedades hasta hace poco en manos del clan Gadafi, la “comunidad internacional” encarnada en la ONU, le reconoce el derecho de ocupar el puesto que representó a la “Gran Yamahiría Árabe Libia Popular Socialista”. Bien es cierto que el portavoz de Gadafi ante esta desprestigiada asamblea fue de los primeros en abandonar el barco. Seguramente, su privilegiada posición le permitió escuchar los tambores de guerra antes de que el atronador ruido de los bombardeos de la OTAN acallase cualquier discusión.
Conceder esta distinción a la nueva Libiacontó con el respaldo de la abrumadora mayoría, siendo cuestionada tan solo por un puñado de países entre los que se encuentran los regidos por los agraciados, en su momento, con el Premio Gadafi de los Derechos Humanos, esto es, Cuba, Bolivia o la Venezuela de Hugo Rafael Chávez Frías, al que, por otra parte, deseamos una pronta recuperación.
Como en los viejos tiempos, la “entente cordial”franco-británicatutelando el destino de África.
No obstante, dudo mucho que los nuevos amos de Libia y las riquezas que su subsuelo encierra lamenten no contar con semejantes líderes mundiales. Especialmente teniendo en cuenta el despliegue montado para recibir a esa extraña pareja, Cameron y Sarkozy, siendo aclamados por las masas, esas mismas que cinco veces al día se postran sumisamente ante Alá.
Y es que, después de tanta palabrería ñoña sobre el avance de la “democracia”en el mundo islámico, empieza a vislumbrarse que el futuro no es tan halagüeño como algunos pronosticaban. Definitivamente, la “primavera árabe” ha dado paso al otoño. Como algunos yaintuíamosen su momento, la “Palabra de Dios” sustituirá al libro verde. A lo mejor estoy equivocado y, finalmente, todo redunda en un futuro de paz, libertad y prosperidad para el pueblo libio pero, lo que ya sabíamos sobre los que ahora ostentan el poder, sigue sin presagiar nada bueno. Esperemos, eso sí, que quienes pretender ver siempre, tras toda conmoción internacional, las siniestras manos de los servicios de espionaje dirigiendo la operación yerren en su análisis y podamos disipar los negros nubarrones que amenazan, para variar, la estabilidad de Oriente Medio.
En fin, podemos sentirnos orgullosos por nuestra contribución en esta estratagema de inciertas consecuencias. Sólo esperemos ningún acuerdo secreto nos impida participar en el reparto del botín. Aunque lo que ya es seguro es que nos perdimos el baño de multitudes.
Uno de esos grupúsculos de “extrema derecha” americanos, cuya preocupación por la viabilidad fiscal de su nación y el porvenir de generaciones ya endeudadas hasta la saciedad desde el mismo momento de su nacimiento a buen seguro les haría merecedores del calificativo antedicho por parte de progresistas, socialistas, keynesianos y demás ralea biempensante; ha plasmado el problema de la deuda yanqui con un brillante toque de humor. Y es que, todavía, mucha gente piensa que se trata de un juego en el que podemos permitirnos perder.
Una advertencia, la cifra de deuda es REAL. Por sorprendente que pueda parecer, Bush II añadió sobre los hombros de los americanos tanta deuda como todos sus predecesores y Obama, antes de completar su primer (esperemos que único) mandato, va camino de haber sumado tanto como todos los presidentes anteriores, incluido el igualmente nefasto Bush II.
Aún así, seguirá habiendo gente que esto les siga pareciendo una broma. Algún listillo, que siempre los hay, se sacará de la manga el dato poco conocido de que elprincipal acreedorde EE.UU. no es ni el Partido Comunista Chino ni la Reserva Federal, sino las propias instituciones del gobierno federal americano. Claro está, sin embargo, que por muchos impuestos que paguen los funcionarios, la deuda se paga de forma efectiva con la riqueza que se sustrae a quienes trabajan en el sector privado, desde los más ricos a los más pobres.
Eso no tiene vuelta de hoja y bien podemos hacer como MariObama o el politiquillo de turno, seguir dilapidando la recaudación de la hacienda pública como si ese dinero no fuera de nadieo bien, coger el toro por los cuernos y afrontar un reto tan necesario como imposible, poner el contador de deuda a cero. Tarea hercúlea donde las haya pero tranquiliza saber que no sería ser la primera vez que se logra, sería la segunda.
Puede parecer una utopía. No obstante, se aceptan generosas donaciones para lograrlo. Visto está que no es la peor manera de emplear su dinero.